Para
ser parte de esta modesta Unidad solo debe tener una pasión incansable de colaboración a favor de los menos afortunados. Tolerando
siempre a los mas débiles y estar dispuesto a sacrificar el Ego y si es necesario, aunque seamos perjudicados mantener la
prudencia. Una de nuestras prioridades, son el compañerismo y la consideración mutua.
Cada
pastor tendrá la responsabilidad de traer a las reuniones cualquier obrero que quiera involucrarse en esta confraternidad
de siervos y siervas que saldrán a las calles, los apartamentos, los hospitales y las cárceles, a cumplir con nuestro deber
de predicar el Evangelio de Jesucristo.
Como
plataforma espiritual, estaremos considerando un programa de ayuno semanal.